CARTA ABIERTA A LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES DEL ECUADOR

*Esta Carta fue publicada originalmente en este mismo espacio el 8 de diciembre, a propósito de la marcha Ni Una Menos.  Volvemos a publicarla, debido a la denuncia de violencia misógina de Gloria Ordóñez en contra del jefe del aparato de propaganda del correísmo, Orlando Pérez.  Apelamos a la sensibilidad de los Candidatos Presidenciales para que incluyan en sus agendas la violencia de género, la misoginia,  los femicidios, ya que son problema sociales de varias aristas con estadísticas preocupantes, a los que los que pretenden gobernarnos, no le pueden dar las espaldas.  Pues, según el INEC, el 60% de mujeres en el Ecuador han sido víctimas de violencia misógina.  Y  cifras de la CEDHU reportan que en lo que corre del 2016, 80 mujeres han muerto en femicidios.  De estos casos, solo 6 han recibido sentencia. 

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 Por Angélica Porras, miembro del Directorio de Colegio de Abogados de Pichincha e Integrante de Observatorio de Género y Diversidad del mismo Colegio

El sábado 26 de noviembre, en varias ciudades del país se desarrolló, la marcha VIVAS NOS QUEREMOS, NI UNA MENOS, en Quito, empezó a las 16h00, con asistencia masiva, alrededor de 5000 personas, la mayoría mujeres se dieron cita en el arbolito para expresar su preocupación por la violencia de género en su contra y exigir del estado y la sociedad una respuesta inmediata para frenar los abusos de las que somos víctimas.

Resulta interesante rememorar las imágenes de esta marcha, a diferencias de otras que involucran a otros actores sociales, está contó con la presencia mayoritaria de mujeres, de todas las edades, niñas, jóvenes, adultas y de la tercera edad, todas compartieron sus angustias y su decisión de hacerse escuchar. La pluralidad y la diferencia fueron la principal forma de manifestación.

Estábamos allí para expresar un ¡Basta Ya! Contra la discriminación, la violencia y los asesinatos en contra de las mujeres, y, sobre todo para expresar nuestra sororidad con nuestras hermanas asesinadas y con sus familiares y exigir del gobierno una respuesta contundente, que abandone la exclusiva respuesta judicial que reduce la vida de las personas a un entramado formal del que casi siempre las familias resultan desgastadas y tristes, y no genera mayores cambios a nivel de las estructuras culturales que reproducen el machismo, la violencia y el androcentrismo.

Es por demás increíble que ninguno de los candidatos  presidenciales, o a asambleístas, a ocho días ya de la marcha, se haya pronunciado sobre el tema, fue una acción multitudinaria, que algunos de ellos ni siquiera podrían soñar repetirla, sin embargo ni una palabra, silencio total.

Muchos años llevamos presenciando el horror de muertes violentas en contra de mujeres, perpetradas por los más cercanos, con el silencio cómplice de muchos, de la sociedad y del estado. No se trata de casos aislados, las estadísticas indican que cada semana mueren al menos cuatro mujeres por acciones violentas en el país, tampoco nos enfrentamos a locos o sicópatas sino a personas, parafraseando a Hanna Arendt “terrible y terroríficamente normales”, novios, ex parejas, esposos, enamorados.

Frente a esto, la resistencia, el compromiso individual de hombres y mujeres por una vida sin violencia y, la movilización de nosotras mismas y de quiénes son solidarios se constituye un imperativo ético.

Exigimos que este tema se incluya en los programas de acción de quienes pretenden acceder al gobierno, a riesgo de una vez más dejar de lado las aspiraciones y demandas de al menos la mitad de la población: las mujeres.  De no hacerlo se seguirá debilitando la democracia por la falta de conexión entre las demandas sociales y las respuestas de las instituciones políticas, los partidos políticos y los políticos.

 

¿POR QUÉ LA CLASE POLÍTICA NO INCLUYE EN SU AGENDA A LA SOCIEDAD CIVIL?

Por @Aliciadorada

A propósito de la declaración de la ONU como el  Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, el  27 de noviembre en Ecuador la sociedad civil organizada en colectivos y ciudadanos que acogieron la convocatoria, se hicieron presentes en las calles de las principales ciudades del país.  En Quito, la marcha «Ni una Menos»,  fue de más de 10 cuadras y cálculos que hablan de 5.000 asistentes.

La marcha «Ni Una Menos», buscó que la sociedad haga conciencia  sobre los crímenes y la violencia a la que se ven expuestas las mujeres por el solo hecho de serlo.   Según la Cepal, Latinoamérica es la región del mundo donde más feminicidios ocurren:  un promedio de 12 latinoamericanas y caribeñas mueren cada día por misoginia.  Por esta razón, la ONU, califica al feminicidio como una «pandemia global».  «Hasta un 70% de mujeres sufre violencia de género», advierte.

Según el Ministerio del Interior del Ecuador, en 2014 se registraron 97 feminicidios  y en 2015, 59.  El 71%  feminicidios registrados por la Fiscalía en 18 meses (del 10 de agosto del 2014 al 15 de febrero del 2016) no ha recibido sentencia.

La CEDHU presentó un reporte en días pasados, con estadísticas que hablan de 80 casos de feminicidios en el 2016.  Pichincha es la provincia que más casos tiene con 16, seguida de Guayas con 14 casos y de Manabí con 11.   El Oro 7 casos; Azuay, Loja y Los Ríos 4 casos cada una; Esmeraldas, Imbabura, Santa Elena, Santo Domingo y Tungurahua 3 casos cada una; Morona Santiago 2 casos; y, Bolívar, Cañar y Cotopaxi un caso cada provincia.  Del total de  casos, en 15 feminicidios el responsable se suicidó, en 26 casos hay instrucción fiscal, 13 casos están ante Tribunales Penales y 6 con sentencia condenatoria.  Es decir de los casos punibles, menos del 10% tienen sentencia condenatoria, lo que representa que  más del 90% de estos casos de feminicidio, todavía espera por justicia.

Mientras la CEDHU recuerda a  la sociedad que la violencia contra la mujer está prohibida por la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos, los políticos no se han manifestado sobre el tema.

Mientras los colectivos y organizaciones de la sociedad civil hacen visible el problema social de la violencia machista contra la mujer (6 de cada 10 mujeres han sido víctimas de maltrato, según las últimas cifras del INEC), los políticos callan, miran para otro lado, prefieren seguir inmersos en sus propias agendas, dándole la espalda a los temas que le preocupan a la sociedad civil.  Porque hasta la fecha, la gran mayoría de candidatos no se ha manifestado, no ha anunciado políticas a incluir en su plan de trabajo para erradicar, hacer conciencia  y prevenir el feminicidio.

Lasso dijo que no le parecía un tema importante a tratar la despenalización del aborto por violación, pese a que el pedido para la despenalización  viene directamente de la Comisión en contra de la  Tortura de la ONU.  La Asamblea Nacional, presidida por mujeres, tampoco se ha manifestado ante el pedido de esta alta comisión de la ONU.

Las mujeres siguen muriendo a manos de sus novios, convivientes, esposos o amantes.  Porque la mayoría de feminicidios son perpetrados por ellos. Los políticos que callan, no se pronuncian, le restan importancia, ignoran, minimizan la problemática de violencia y los asesinatos a las mujeres por misoginia, terminan siendo cómplices.

MADRESPOSAS, PUTAS, MONJAS PRESAS Y LOCAS

Por Angélica Porras

Como tan claramente lo expresa Marcela Lagarde (2005) en su conocido libro Los cautiverios de las mujeres: madresposas, putas, monjas, presas y locas, “la opresión de género está activa en el mundo. A pesar de nuestros logros, la vida de cada mujer contemporánea sucede en condiciones históricas de hegemonía patriarcal”.

El espacio de la administración de justicia no es la excepción, allí se evidencian todos los días, en todos los actos, las distintas aristas con las que el Derecho y su aplicación, subordinan a las mujeres, sus necesidades, sus identidades y sus demandas. Alda Facio (1999) describía en su texto Metodología para el análisis del género del fenómeno legal tres componentes del derecho: el político-cultural; el estructural y el formal-normativo en los que se manifiesta el androcentrismo de lo legal.

Vale la pena por el asunto que aquí nos atañe referirnos al componente estructural y al político-cultural. En el primero se sitúan las actuaciones de las cortes, jueces, administradores y auxiliares de justicia, que además se complementa con las costumbres y opiniones que sobre el ejercicio del derecho tienen las personas en general, que corresponden al segundo.

En este contexto, ¿Qué pasa con una mujer-madre que debe acudir a la justicia para solicitar que el padre de su hijo cumpla con sus obligaciones?

Precisamente allí se manifiestan normas, actitudes, decisiones judiciales cargadas de androcentrismo, que de facto culpabilizan y penalizan a las mujeres, pues son ellas quienes deben buscar un abogado, quienes deben perder el tiempo (su tiempo de vida) en seguir el proceso para que se cumplan las normas escritas y vigentes. Resultando al final que, se le demoniza y satiriza por medio de comentarios despectivos y afirmaciones cargadas de sexismo propias de la ignorancia supina e irresponsable: “la pensión es un negocio…”; “esa plata debe ser para los hijos y no para ella…”; “la ley las vuelve mantenidas…”; y, demás cuestiones que muchas y muchos hemos escuchado y, tal vez, hasta repetido consciente o inconscientemente. Seguramente habrá excepciones, pero la regla es la descrita.

Actualmente a esto hay que sumar que nuestras vidas, angustias y placeres se ventilan en redes sociales, en las que cualquiera, desde ningún lugar, puede opinar sobre lo adecuado o no de las actuaciones de las madres que solicitan pensiones, ocultando una vez más las ideas y deseos de quiénes son las involucradas, usuarias de la administración de justicia, ¿qué dicen ellas?, ¿qué han tenido que pasar para alcanzar una pensión alimenticia?,  ¿es suficiente para vivir lo que se logra al fijar una pensión?

Todas esas preguntas han sido dejadas de lado, ocultadas, no se ha tomado en cuenta la voz de las usuarias de la administración de justicia, las que deben sufrir en carne propia todos los días, retrasos, discriminación e incluso ofensas.

CASO GLAS VIEJÓ: CUANDO TE ROBAN HASTA LA ESPERANZA

Por @Aliciadora

La niña violada por Jorge Glas Viejó,  el padre del Vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas Espinel, fue detenida ayer. Por información de su madre proporcionada a la activista de derechos humanos Martha Roldós, se supo la noche de ayer, que la niña fue obligada a ingresar un paquete en su mochila.  «Coincidencialmente», llegan uniformados policiales y la detienen con el paquete que era droga y que el extraño introdujo en su mochila a la fuerza:  «delito flagrante».

Este extraño suceso, coincide con la Sesión número 59 del Comité de la ONU contra la Tortura, que se instaló la semana pasada en Ginebra Suiza,  en la cual, su presidente,   Jens Modvig, después de consultar a la delegación de Ecuador, presidida por la Ministra de Justicia, Ledy Zúñiga, formuló observaciones sobre la situación de la víctima en el proceso que involucra a Jorge Glas Viejó.

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El presidente de este alto comité, Jens Modvig y el experto Felice Gaer, miembro del mismo comité,  preguntaron a la delegación ecuatoriana cómo había reparado el Estado a la menor que fue sexualmente violada por Jorge Glas Viejó, hecho que sucedió cuando él fue a instalar un colegio en una zona humilde.  La víctima era su alumna, una niña de 12 años de edad que fruto de la violación, quedó embarazada y a los 13 años, ya fue madre.  Además, Felice Gaer, otro miembro de este comité, expresó su preocupación por las represalias que la menor y su familia habrían sufrido durante todo el proceso que duró el juicio en contra de Jorge Glas Viejó y en el que fue encontrado culpable por el delito de violación y sentenciado a 20 años de reclusión. Hasta la fecha no se ha podido comprobar dónde está el sentenciado cumpliendo su condena.

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El Comité de la ONU contra la Tortura, emitirá un informe sobre este caso el 7 de diciembre de este año.

¿Poner al tanto de la ONU las graves irregularidades  durante el proceso para sentenciar a Jorge Glas Viejó,  se convierte en un nuevo episodio de abuso contra los más vulnerables e indefensos, en este caso, la niña violada y su pequeño hijo, hermano de Jorge Glas Espinel?

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¿Qué le dijeron a su niño, cómo le explicaron que su madre no ha regresado del colegio porque fue detenida «por llevar droga en su mochila»?

NI NEGOCIANTES NI EXTORSIONADORAS

Una colaboración de Cecilia Espinosa

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En los últimos días mucho se ha dicho sobre pensiones alimenticias.  Y aquellos que hablan de mujeres “negociantes”, prefieren ignorar una realidad invisibilizada: la de las madres a las que les ha tocado asumir toda la carga de la crianza, cuidado y manutención de los hijos en un sistema machista dominante. Madres que no tienen la opción de renunciar a sus obligaciones y que hacen enormes sacrificios para ser para sus hijos madres criadoras y proveedoras. Estas madres no conocen de argumentos superficiales, de citas de autores, de frases elaboradas. Pero sí sufren en carne propia los criterios y prejuicios que desnudan a muchos sectores de la sociedad.  Estos prejuicios muestran desconexión y desconocimiento del día a día en el que viven las madres ecuatorianas que se ven obligadas a ser padre y madre a la vez.  Esta tribuna misógina, machista e inquisidora, se autocomplace aplaudiendo sus “brillantes” soluciones. Y son sus propios prejuicios y sesgos los que no le permiten mirar más allá, pues fuera de la comodidad de sus escritorios y de sus muros, desconocen totalmente cómo encaran las madres solas su situación. Es así como estos seres iluminados se creen con la solvencia moral para permitirse  hablar de límites a la tabla de pensiones alimenticias, o de rendición de cuentas para la madre sobre los dineros a ella asignados para el cuidado de los hijos. Para plantear tales “soluciones”, parten de la presunción de  que la madre busca perjudicar a sus hijos y hace de ellos un negocio.

En nuestra sociedad, las mujeres que acuden al sistema de justicia para exigir que el padre de sus hijos cumpla con sus obligaciones económicas y afectivas, son mal vistas.  Pero lo que ignoran los prejuiciosos, es que las madres lo hacen  porque el padre prefiere evadir sus obligaciones.  Así lo demuestran las cifras, pues la mora en materia de pensiones alimenticias es escandalosamente alta, superando el 80% de los casos evacuados en las Unidades Judiciales de la Familia.  La falta de cumplimiento de las obligaciones económicas, generalmente va de la mano con el abandono afectivo al niño, el repudio social y la adjetivación a la madre si trata de cobrar estas pensiones vencidas.  Por el contrario, se aplaude y se respalda la irresponsabilidad de padres fugitivos, que huyen de las obligaciones para con sus hijos, como fue el caso reciente del futbolista Enner Valencia.

Aquí una radiografía de lo que sucede a diario en el sistema de justicia ecuatoriano: Marcela (nombre ficticio) se divorció hace 10 años.  Durante el juicio de divorcio,  ella no pudo demostrar los ingresos de su ex-pareja y él le propone al juez entregar una pensión alimenticia de 20 dólares por cada una de sus hijas de 7, 3 y 1 año respectivamente.  El juez observa que los 20 dólares no le alcanzaría ni para un litro de leche al día y fija una pensión alimenticia mensual de 30 dólares por cada una de sus hijas, 90 dólares en total.  Después de la audiencia de divorcio, ni Marcela ni sus hijas volvieron a verlo, tampoco realizó ningún pago de pensiones alimenticias. Al cabo de muchos años, aparece para pedir que se le firme unos recibos, por cuanto necesitaba salir del país para radicarse en el exterior.

Lucía (nombre ficticio),  madre de dos niños, que pese a estar casada y convivir con el padre de sus hijos, era quien debía encargarse de toda su manutención, puesto que su ex pareja la llevó a vivir con sus suegros y ya le “ayudaba con la vivienda”.  Cuando él la abandonó, tuvo que salir de la casa de los suegros y conseguir un trabajo a medio tiempo, cuya remuneración no  llegaba ni al salario básico.  Así tuvo que sobrevivir con sus dos hijos, pues el padre nunca más apareció.

Historias inverosímiles como las que se cuentan aquí, son cotidianas y se reproducen a gran escala.

A diario, en las Unidades Judiciales de Familia, se presencian verdaderos dramas, en donde la constante es ver a los padres valiéndose de cualquier artimaña para evadir lo más que puedan sus responsabilidades y prefieren ser forzados por el juez antes que asumir sus obligaciones.  Los hay también los que presentan argumentos increíbles para justificar el no cumplimiento de las mismas.  Los argumentos más utilizados son aquellos que atacan la moral de la mujer que es la madre de sus hijos.

Con estas pocas historias reales, todavía hay quienes piensan  que el problema de las niñas y mujeres violadas, es un tema de menor importancia y que no debe ser debatido en la sociedad. Creen que  es mejor esconder bajo la alfombra la realidad de estas niñas y adolescentes  que son obligadas por una ley misógina y retrógrada a dar a luz al hijo de su violador, que en la mayoría de los casos es un miembro de su núcleo familiar. ¿Acaso este violador les brindará asistencia económica para sostener a su hijo? Claro que no.  En las niñas, adolescentes y mujeres violadas nadie piensa, pese a que el tema merece un serio análisis y mucho más en tiempo de elecciones. Los que quieren seguir condenando a la mujer con leyes calificadas por la propia ONU como que favorecen a la tortura, prefieren olvidar que existe una exhortación explícita de la ONU para que la legislación ecuatoriana despenalice el aborto por violación.

Quienes nos declaramos feministas, quienes libramos batallas a diario en las Unidades Judiciales y Tribunales, vivimos una realidad que muchos no alcanzan a imaginar.  Por dedicarnos a esta tarea, que es una tarea de justicia, nos llaman desde fanáticas, hasta feminazis, y otros calificativos que no pueden ser escritos en estas líneas.  Pese a todo, no callaremos.

No aceptamos que se señale a las madres como negociantes de sus hijos o extorsionadoras, aquello nos ofende y nos indigna a todas, porque esa forma de señalarlas no se compadece con la realidad de la mayoría de las madres ecuatorianas. Queremos una sociedad más justa e incluyente en donde padres y madres pensemos más en nuestros niños.

CORREA, EL MUÑECO DE PASTEL

Por @Aliciadorada 

Sería «injusto» encasillar a  Rafael Correa solamente como odiador de mujeres, porque ellas no son las únicas que han sufrido las arremetidas de su lengua viperina. Prácticamente se ha enfrentado con toda la sociedad:  indígenas, periodistas, organizaciones sociales, clérigos, ecologistas, políticos, militares, maestros, empleados privados, sociedad civil, tuiteros, jubilados, estudiantes,  etcétera.  La lista de agraviados es amplia, así como también los insultos que ha lanzado.  Ni los muertos se han salvado.  Parece que todo depende de cuál sea el grupo al que quiera debilitar, atacar o perjudicar.  O también puede elegir su presa de acuerdo al humor del que se levante. O la elige al azar, cuando quiere lanzar una cortina de humo para desviar la atención de algún tema que perjudique el «buen nombre» del correísmo.

En días pasados el Presidente Rafael Correa, en una de sus múltiples apariciones públicas, se refirió a la candidata Cynthia Viteri, y no en los mejores términos, precisamente. Dijo que mejor se dedique a hablar de maquillaje y no de economía. Esta referencia machista y misógina, se suma a un largo historial de exabruptos de ese tipo que ha lanzado Correa en estos casi diez años de estar en el poder.  Para que no quede la menor duda de que su comentario sobre Cynthia Viteri no fue suelto, sino que es lo que realmente piensa, hoy, en su monólogo sabatino al que su equipo de propaganda promociona como «Enlace Ciudadano», se volvió a referir a Cynthia  Viteri y trató de denigrarla y socavarla desde su condición de mujer:  «se la ve más falsa que billete de $2.50.  Porque aparece sin una arruga, sin un barrito».  Para rematar comparándola con una «muñequita de pastel». Continue reading «CORREA, EL MUÑECO DE PASTEL»

La violencia para-estatal en el gobierno de Correa

Por @DayumaEc

En estos 9 años de gobierno los ecuatorianos hemos sido testigos del atropello, la infamia y la persecución. Hemos constatado la acción de todo el poder del Estado contra dirigentes sociales, organizaciones, opositores políticos, ciudadanos de a pie que disienten de la verdad oficial.

Se utilizó el Código Penal en su momento, ahora el Código Integral Penal, la Ley de Comunicación, la de Educación Intercultural, Decretos, Leyes y hasta reglamentos para perseguir a quienes piensan diferente al régimen; se han empleado las instituciones públicas para rebuscar al ciudadano X, utilizan cualquier argucia que permita su sometimiento; se han activado los medios de comunicación para linchar a quienes denuncian la corrupción; y, han actuado la Policía y las Fuerzas Armadas para apalear las ideas contrarias a las del gobierno. Continue reading «La violencia para-estatal en el gobierno de Correa»

MUISNE: QUE LA SOLIDARIDAD NO CESE

Por @Dayumaec

-Yo hacía unos ricos panes,  ¿cierto?, le pregunta a su vecino de la tricimoto uno de los habitantes de Muisne, damnificado por el terremoto…

-Sí, riquísimos.

Él ríe, pero con una sonrisa que sabe a nostalgia  y amargura. Tomando un poco de aliento, don Segundo dice:

-Ahí en el agua está mi horno, está mi vida…

 Y pierde su mirada en sus maderas y en lo poco que pudo rescatar.

-Ahora tengo que irme donde mi hija, me duele porque éste es mi hogar y me toca empezar de cero. ¿Qué voy a hacer?,  se pregunta. Continue reading «MUISNE: QUE LA SOLIDARIDAD NO CESE»

EL DÍA QUE NOS PROHIBIERON LLORAR

“Estamos en emergencia nacional aquí nadie me pierda la calma, nadie me grita, o lo mando detenido sea joven, viejo o una mujer nadie me empieza a llorar o a quejarseME, por cuestiones que falten a no ser que sean seres queridos que hayan perdido”

Rafael Correa 21 de abril de 2016

Todos los días los seres humanos batallamos por sobrevivir día a día, cuando algo nos lastima física o emocionalmente, lloramos, hasta cuando somos inmensamente felices y cuando pasa una catástrofe como la que vivimos los ecuatorianos, todos absolutamente todos, tenemos derecho a llorar, a desahogarnos y a que alguien nos preste una luz de esperanza, de fuerza, de contención, de soporte. Somos seres humanos, guardamos una inmensa sensibilidad ante las injusticias, ante el dolor del otro, del propio. No aplica para Rafael Correa.

Por @DayumaEc

El pasado 16 de abril de 2016, los ecuatorianos fuimos golpeados por un terremoto de 7.8 en la escala richter. Más de 570 muertos (de acuerdo a datos oficiales), cientos de desaparecidos y miles de damnificados, así como cuantiosos daños materiales. La provincia costera de Manabí, fue la más afectada, pero también las provincias de Esmeraldas, Los Ríos y Guayas. Para el Ecuador ha significado una catástrofe, pero no ha sido la única en estos días. Producto del terremoto que arrasó con varios pueblos, también hemos tenido que aguantar un terremoto emocional y social, un remezón económico, fruto de la crisis que venía el país atravesando y agravada por las medidas económicas que pretende implementar el régimen. Continue reading «EL DÍA QUE NOS PROHIBIERON LLORAR»