JORGE GLAS SE SALVÓ…POR EL MOMENTO

Por  Annabell Guerrero

El archivo del juicio político al vicepresidente Jorge Glas Espinel por parte del Consejo de Administración Legislativa de la Asamblea Nacional, CAL, no sorprende a nadie. Sin embargo, sí ha despertado malestar, sobre todo porque el supuesto “cambio de estilo” anunciado por Lenín Moreno frente a la forma de gobernar de su antecesor, generó muchas expectativas en la ciudadanía que olvida que Alianza País siempre ha protegido a los suyos, a sus corruptos. La defensa a ultranza del vicepresidente Jorge Glas no responde simplemente a un comportamiento ovejunoo a que la línea fuerte correísta se enfrente a la morenista: esta lucha representa la defensa de cada uno de ellos, de lo “ganado”, de su estatus de nuevos ricos. Toda la cúpula de Alianza País tiene algún grado de participación en los escándalos de corrupción, ya sea, por tener a cargo grandes proyectos de inversión, como en el caso de Glas con los sectores estratégicos, o por dirigir instituciones con jugosos presupuestos, o por el simple hecho de tener poder sobre las instituciones del Estado y haber sacado provecho.

Saltan a la vista quienes han hecho cabeza en la defensa del vicepresidente Glas. En primer lugar se encuentra Gabriela Rivadeneira, quien fue nombrada secretaria ejecutiva de Alianza País y por lo tanto tiene sobre sus hombros la tarea de sostener el “proyecto político” y un posible retorno de Rafael Correa;  luego sigue Marcela Aguiñaga, sobre quien pesa el conocido caso del “error de buena fe” en la compra de los terrenos del ISSFA y que en su momento trabajó por una candidatura de Glas a la Presidencia. También se destaca María José Carrión, presidenta de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea, cuyo padre suscribió conjuntamente con la constructora Odebrecht el contrato para el Proyecto Toachi Pilatón y por último, pero no menos importante, Soledad Buendía, esposa de unos de los miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social que eligió para un nuevo período al ahora prófugo Carlos Pólit.

Seguramente a Lenín Moreno no le agrada la figura de Glas en su gobierno y quitárselo de encima sea una aspiración a mediano plazo, pero no poniendo en riesgo todo la estructura de Alianza País, con la que todavía gobierna. El juicio político a Glas, sin duda, se convertiría en el espacio para desnudar todo el engranaje de corrupción, no solo del vicepresidente sino del movimiento político que lo llevó al poder.  Y más allá de eso, que la división a lo interno de Alianza País se hiciera aún más evidente y que los correístas, morenistas y serranistas en medio juicio político sacaran los “trapitos” al sol, en una lucha descarnada por obtener más poder.

Pruebas contra Glas para iniciar un Juicio Político sobran.  Él fue encargado, vía Decreto Ejecutivo, de los sectores estratégicos y su tío, Ricardo Rivera fue acusado por la Fiscalía de haber recibido 13 millones de dólares en sobornos por parte de la empresa Odebrecht como pago por los contratos suscritos con el Ecuador. La Comisión Nacional Anticorrupción lo denunció ante la Fiscalía por el caso CAMINOSCA. Sin embargo, los argumentos para archivar el proceso de juicio político no pudieron ser más descabellados, sobre todo porque fue la aseveración de la propia empresa que supuestamente entregó sobornos, CAMINOSCA, al actual vicepresidente y al ministro de Electricidad de ese entonces, Esteban Albornoz, lo que permitió salvar a Glas, al señalar que las pruebas no fueron obtenidas legalmente. De ripley.

Frente a estos hechos que generan impunidad, existen diversos sectores y organizaciones sociales que están calentando motores y comienzan a manifestarse.  Sería imprudente por parte del régimen minimizarlos; lograron durante diez años salirse con la suya, en buena medida, gracias a la figura de Rafael Correa, quien persiguió y judicializó a quienes denunciaban la corrupción, generando temor y desidia en la ciudadanía.  Pero Correa ya no está, el tejido social se encuentra en franca regeneración y la llama puede encenderse en cualquier momento.

DEVENIR MADRE ECUATORIANA ¡Vaya camino sembrado de clavos oxidados!

Por María Belén Moncayo, Malcriada Total Producciones

Empezaré por reivindicar el inconmensurable amor y respeto que siento por mi hija Martina y por mi hijo Matías, a la vez que el rechazo rotundo al Premio de la Madre del Año.  Ese al que desde que naces mujer en el Ecuador, la sociedad entera se encarga de convertirlo en tu única meta de vida. Continúo esta introducción comentando que desde hace muchos años me he desempeñado como instructora de clases de maternidad y paternidad; labor que me ha permitido llegar con mis modestos conocimientos al encuentro de mujeres de diversas clases socio-económicas de Quito. Así como también, desde mi asidero de activista de Derechos Humanos, a mesas de trabajo donde junto a otras y otros profesionales en el tema de Salud Sexual y Reproductiva, propusimos ciertos cambios al Código Orgánico de la Salud  (COS); ante los asistentes de los asambleístas que componían -en aquel entonces, año 2014- la comisión de discusión de dicho Código. Actualmente y de cara a las imposiciones que se persiguen para las madres, desde el Registro Oficial del COS, se me antoja revisar el tema de la maternidad, desde la política del cuerpo y la conciencia de clase; en el ámbito público y privado.

Ese óxido de los clavos que presenta este texto proviene de un lugar común, tan conocido como repugnante:  el patriarcado.  Es así que las mujeres ecuatorianas que devienen madres -todas- deben seguir la senda cual equilibristas en la cuerda floja, para no engangrenar su ser con las imposiciones sociales:  el Estado, la familia, el médico, el jefe, el progenitor, el espacio público y la novelería; que podrían resumirse en esa frase que ilustra el imaginario favorito de ese machismo recalcitrante que busca la sumisión de la mujer en todos los componentes de la vida: “MALA MADRE”.

EL ESTADO
Pese a que la Constitución de la República garantiza en varios artículos que las mujeres pueden tener el tipo de parto que deseen, la violencia obstétrica campea de manera infrahumana en lo público;  porque si vas a parir en una maternidad que no corresponde al distrito en el que vives, empezarás a caminar en lo que se llama “El Corredor de la Muerte”.  Ese que produce vergonzosas cifras de muerte materna;  misma que felizmente ha sido combatida con la generosidad de los sueldos de los asambleístas, quienes tras este acto de benevolencia ya no podrán comprarse dos pulseras en Amazon, sino solo una ¡Mamiticos!  Pero si por el contrario lo que te lleva al hospital público es un aborto en curso, no es nada difícil que termines en la cárcel;  desde luego si eres pobre y negra…más bien será facilísimo. ¡Ah! Pero no faltarán los gobernantes misóginos que se crean con el derecho de decirte que no puedes dedicarte a la maternidad (como sinónimo de vagancia), sino que tienes que “estudiar” y “postergar tu vida sexual”.  Sí, esos mismos que te obligaron a recibir clases de religión católica en el colegio fiscal en el que estudiaste…Sí, esos, los que te hacían ver La Rosa de Guadalupe en su canal de TV; presentada por uno de sus ministerios.  Y pensar que la única asambleísta que hizo algo para erradicar estas cifras de muerte materna era Social Cristiana y las “feministas” agacharon la cabeza ante el patrón.  Eso sí, las buenas intenciones de la primera le llegaron hasta la despenalización del aborto nomás.   Pero como los que sabemos quieren hacernos creer que están escuchando a las organizaciones sociales, se les ocurre tomar cualquier propuesta al azar, para el caso que nos atañe, la reforma al COS que busca restringir la venta libre de sucedáneos de la leche materna;  sin que paralelamente haya una política pública integral, que propenda a beneficiar las condiciones laborales de las madres lactantes;  y peor aún, la posibilidad de que se elabore -en Yachay, por ejemplo- una fórmula nutritiva que sustituya de la mejor manera posible a la leche materna.  No, para nada. Su argumento puro, duro e irresponsable es:  “Fomentar la lactancia”.  Ante tanta magnanimidad solo cabe repetir la frase de la exvicepresidencia del Ecuador:  “¡Mija linda sonría!”…y no sea MALA MADRE.

LA FAMILIA
La familia conservadora ecuatoriana es también la cacareadora del estribillo: “Mala Madre”. Much@s lector@s estarán pensando que este texto adolece de lo mismo que pregona:  conciencia de clase, por el hecho de que afirmo en líneas superiores que TODAS las mujeres que devienen madres en el Ecuador están expuestas a la categorización de inútiles.  He dado clases de maternidad a mujeres jóvenes, blancas y millonarias a quienes sus familias las tratan como tales.  No solamente que las culpan por no tener leche en sus pechos y por no estar dispuestas a intentarlo una y otra vez, sino que además también les dicen:  “Mija linda sonría…no ve que es el fotógrafo de la Revista Cosas”. De hecho el solo intento de desmarcar a estas mujeres del este problema social, solo por el hecho de tener dinero; es también otro tipo de inconciencia de clase, de racismo y de exclusión. He dado clases también ha mujeres pauperizadas, de las periferias de Quito; a quienes sus familias -dada su corta edad y su numerosa prole- las consideran tontas y putas.

EL MÉDICO
Desde una muy incorrecta generalización me refiero al profesional de la salud que atiende a las mujeres embarazadas, desde el diminuto (estadísticamente hablando) lugar de enunciación de quienes han sido mis alumnas.  En el 99.9% de los casos, ellas han dado por hecho que lo que dice el médico, varón, no es discutible.  Asumen su diagnóstico como escrito en piedra.  Es más, muchas ni siquiera se plantean la posibilidad de tener una autonomía en el parto;  y no las culpo desde luego, cómo hacerlo en un imaginario donde la Constitución sirve para limpiarse la nariz.
Desde la voz hegemónica, la del director de un hospital privado de Quito, salió la respuesta a una entrevista hecha por una activista de Derechos Sexuales y Reproductivos:  “Mija linda, en este hospital no hacemos partos, solo hacemos cesáreas”.  Puedo imaginar su cara de asco, al referirse al “parto” como un fenómeno tercermundista, propio de indias sucias y pobres.
Las historias de violencia obstétrica, en hospitales públicos y privados, que me han sido compartidas por mis alumnas conllevan esa carga perversa de infantilización y maltrato físico y psicológico hacia las parturientas.  Expresiones como: “Señora quespues, no grite tanto, van a pensar que le estamos matando”, son completamente posibles.  Nuevamente el sinónimo de “¡Mija linda sonría!”

EL JEFE
Ese que no contrata mujeres jóvenes, casadas, porque si se embarazan hay que darles permiso de maternidad y de lactancia.  El mismo que contrata mujeres jóvenes, solteras; a quienes acosa sexualmente, muy probablemente las embarace;  pero como es casado, la chantajeará con despedirlas del empleo si no abortan. Ese digamos el bajo perfil y promedio.  Pero, en la esfera pública, hay también Alcaldes de Quito que se han golpeado el pecho por los derechos de la mujeres;  y sin embargo, varias empleadas municipales han sido despedidas de sus cargos por tomarse sus horas de lactancia o su permiso de maternidad.  Jefes para quienes el cuerpo femenino constituye un pedazo de carne del cual lo único que quieren ver es a una Mija linda sonriendo.

EL PROGENITOR
¡Vaya joyita! Los hay violadores de niñas de 10 años, hijas de sus amantes o sus nietas ¡vaya! Los hay torturadores de la mujer a quien han embarazado y someten a una nueva violación durante la gestación.  Hay también los que después de haber incurrido en una serie de comprobables violencias de diversa índole, por su linda cara (léase poder y dinero) se declaran víctimas que han perdido la custodia de sus hijos;  y arman grupos Facebook y van a llorar a la Asamblea Nacional. Desde luego a ellos les aguantan nomás el llanto.  Muy gay sería decirles “Mijo lindo sonría”.  Y qué me dicen de los que creen que porque la madre tiene un doctorado o trabaja fuera del país, está forrada de plata;  y por supuesto no le pasan un quinto de pensión a sus hijos.  Pensar que recién a finales del siglo XX, las mujeres pudimos ligarnos en el Ecuador sin el consentimiento del marido…¡Esperen! años atrás también del suegro. Indeed, herencias del siglo de las luces de García Moreno, que en la práctica social todavía se impone:  ¿No son acaso trilladas las frases de almuerzos dominicales como “Para cuándo el varoncito”, “Ya te estás atrasando”, “Bello fuera que tengan la parejita”?
Ese progenitor que cuando le nace una niña dice: “¡Ufff, para nomás de que se case!”, “Ufff, la chancletita”;  el mismo que por su varón va y compra en Amazon habanos Partagas o como mínimo una jaba de bielas.
Todos los demás, son los padres ecuatorianos; esos hombres feministas y comprometidos con una crianza libre y autónoma. Muchos de los cuales han sido mis alumnos y me han devuelto la fe en la humanidad.

EL ESPACIO PÚBLICO
La calle, las plazas, las revistas para mamás, la publicidad;  en el Ecuador, son la apología de “Mija linda, ahora que ya es madre…sonría”.  No hay capital de provincia del Ecuador que no tenga un monumento a la madre, muchos de estos con esculturas de mujeres gestando y rodeadas de una prole numerosa; acompañadas de loas de exaltación de la figura materna, como el epítome de la excelencia de los femenino. ¿Has visto alguna vez una portada de revista para madres con una mujer embarazada vomitando de puros estragos? No, no has visto. Como nunca has visto un comercial de TV, en el que una mujer hable sobre la autonomía y soberanía sobre su vida y su cuerpo;  para anunciar toallas sanitarias, por ejemplo.

LA NOVELERÍA
Le tengo tanto o más terror como a los antes mencionados. Con novelería me refiero a estos espacios papa frita, producto de la con-fusión de lo hipster, lo hippie, lo New Age, “el feminismo”, la cosmovisión andina, la ginecología natural y el yoga;  que brotan de la noche a la mañana, desde un total desconocimiento de lo que prometen y desde luego de una profunda inconciencia de clase.  Sí, lo digo yo, una instructora de Pre y Post Natal  Kundalini Yoga;  quien con conocimiento de causa ha visto cómo estos espacios improvisados, han caído en la misma exclusión que tanto imputan al patriarcado. Espacios que se asquean de que una mujer que trabaja 8 horas diarias (cuando no 14) se tome una pastilla alopática para no desmayarse del cólico menstrual en el trabajo;  y por el contrario esperan que tenga tiempo de hacer un ritual con su sangre. Grupos que se aterrorizan cuando esa misma madre necesita darle un biberón con leche de fórmula a su bebé y con una facilidad de palabra recomiendan: “Renuncia a tu trabajo”. Talleres donde señalan con el dedo a las mujeres que deciden ser madres solteras, donde no hay cabida siquiera para contemplar el hecho de que en el mundo real hay millones de mujeres que ha decidido no ser madres;  y qué decir de lesbianas adoptando o gestando hijos…¡El acabose!…Y ya con lo que voy a decir a continuación les voy a terminar de caer completamente mal:  resulta que aquellas alumnas mías que no han hecho tanta bomba del parto respetado, en agua;  con toda la parafernalia correcta, han dado a luz en condiciones no solamente de parto natural, sino que han sido alumbramientos poéticos. Por el contrario, ya he perdido la cuenta de aquellos casos en que las mujeres están obsesionadas (en el sentido peyorativo de la palabra) con tener un parto al más puro estilo Michel Odent, y terminan en labores de parto súper complicadas y cesáreas. La forma de nacer no puede ser una moda, tiene que ser un ser y un estar, en tú aquí, en tú ahora; siendo fiel solamente a tú verdad. No a la del Estado, no a la de la familia, no a la del médico, no a la del jefe, no a la del progenitor, no a la del espacio público. ¡Desmárcate de la novelería y sé la madre que puedas ser!

PENSIONES ALIMENTICIAS, UN DERECHO DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

Por Pilar Rassa

Los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos y garantías los cuales son irrenunciables.  Entre estos derechos consta el de alimentos, el cual es “connatural a la relación parento filial y está relacionado con el derecho a la vida, la supervivencia y una vida digna, a la vez, esto  implica la garantía de proporcionar los recursos necesarios para la satisfacción de las necesidades básicas de los alimentarios[1].

En Ecuador, anualmente se tramitan miles de demandas por el pago de pensiones alimenticias. De acuerdo al Sistema Automático de Trámites Judiciales del Consejo de la Judicatura, desde enero hasta septiembre del 2016, ingresaron 47 409 causas por este tema y se han resuelto  67 905.  Esta diferencia entre causas recibidas y causas resueltas se explica porque existían causas represadas que ya fueron tramitadas. Según el ex Presidente Correa, están presos por incumplimiento al pago de pensiones alimenticias, 869 padres (Enlace 503).  Lo señalado nos muestra una realidad lacerante que afecta a madres, niños, niñas  y adolescentes.  Por ello es necesario el apremio para los alimentantes que no cumplan con sus obligaciones, ya que la falta de pago de alimentos por parte del progenitor alimentante, crea problemas de varios tipos y afecta el desarrollo de niñas, niños y adolescentes y el apremio cumple con la función de persuadir en el cumplimiento de las obligaciones parento filiales en cuanto a alimentos se refiere.  Eliminar esta figura legal que permite evitar que se incumpla con esta obligación, a mi criterio, sería muy grave.  Obviamente,  el apremio debe ser la última opción a aplicar en estos casos.  El  artículo 137 del Código Orgánico General de Procesos, COGEP, señala “cuando el progenitor obligado a pagar pensión alimenticia, incumpla el pago de dos o más pensiones alimenticias, a petición de parte, previa constatación mediante la certificación de la respectiva entidad financiera o del no pago,  se dispondrá el apremio personal hasta por treinta días y la prohibición de salida del país. En caso de reincidencia, el apremio personal se extenderá por sesenta días más y hasta por un máximo de ciento ochenta días”.   Es decir:

-Para que se pueda proceder a solicitar el apremio deben transcurrir más de 60 días de no pago

-Para que se dé tramite  transcurrirán no menos 30 días, luego de lo cual se procederá recién a la emisión del apremio, todo con conocimiento del demandado

-Para llegar a la detención pasarán al menos de 15 días más.  Como rápido transcurrirán 120 días para que el padre o la madre cumpla con su obligación de entregar los alimentos.  Mientras tanto, ¿quién vela en este tiempo por el bienestar del niño, niña o adolescente?, ¿qué pasa con la madre que tiene a su cargo los hijos y no tiene trabajo, con qué recursos los alimenta?

Si un alimentante está en situación de desempleo, el Estado tiene que asumir su responsabilidad.  Para ello debe ejecutar políticas públicas que precautelen el interés superior del niño,  niña y adolescente, debiendo crearse un fondo que cumpla con el derecho del alimentario.  No es solución pasar la responsabilidad a abuelos, hermanos o tíos que pueden estar en igual o peor situación que los padres.

Se habla de las mujeres que tienen hijos para recibir una pensión o de mujeres aprovechadoras que ven al padre de sus hijos como cajero automático.  Para desmontar estos prejuicios es necesario que revisemos algunos datos:

-En marzo del 2016, a nivel nacional, el 7,4% de las mujeres estuvo en situación de desempleo, mientras que para los  hombres el desempleo fue de 4,4% [3]

-Según datos del INEC, los hombres ganan más que las mujeres.  Estos datos muestran que existe una diferencia de $ 101,44 en el ingreso laboral promedio que recibe un hombre ($ 519,61) y el de una mujer ($ 418,17).  Tomemos en cuenta que estamos hablando de empleo pleno, pero como vimos, la mayoría de mujeres ecuatorianas, tiene un trabajo informal

-La tasa de empleo Adecuado/Pleno para los hombres es 14,8 puntos porcentuales mayor que la de las mujeres.[4]

-De las mujeres que están empleadas, más del 52% está en el mercado informal, según estadísticas publicadas en un estudio realizado por la Comisión de Género de la Coordinadora de Centrales Sindicales Andinas (CCSA).   El resultado del trabajo en el sector informal, significa principalmente menos protección de derechos (salario mínimo, horarios) y no afiliación a la seguridad social

-De  4,3 millones de hogares, el 26,4% (1,1 millones)[2] corresponde a jefas del hogar. Es decir,  son mujeres las que mantienen económicamente a sus familias, son ellas las que mantienen sus hogares.  Muchas de ellas nunca han recibido ni reciben pensión alimenticia.

-En Ecuador, las mujeres aumentamos al menos 4 y media horas diarias  a nuestra jornada laboral por tareas no remuneradas del hogar. Por lo cual, señalamos que a pesar de las disposiciones constitucionales, en la práctica, no se reconoce que las tareas domésticas y de cuidado son un trabajo.

Por otro lado, es necesario transparentar montos:

-El mínimo que el alimentante debe aportar por un hijo en el primer  nivel de la tabla es de $105,45

-Si tiene dos hijos, $148,77

-Si los hijos son en dos madres diferentes, este valor se divide para dos, lo cual quiere decir que la madre debe mantener a su hijo con $74,45  y si los hijos son con tres madres diferentes, cada uno recibe $65,22.

Según datos periodísticos [5], el 31.5% de las pensiones alimenticias son menores a $100 y las estadísticas muestran lo siguiente:

Rango                           % de pensiones que aplican
Hasta $ 50                                 2,9
De $51        a  $ 100               28,63
De $ 101     a  $ 200               53,56
De $ 201    a  $ 300                   9,1
De $301     a  $ 600                  4,52
De $601     a  $ 1.000               0,82
De $1.001 a  $ 7.000               0,46
Mayores de $ 7.000                0,01

Se está popularizando el criterio que las madres no aportamos a la manutención de nuestros hijos o hijas.  Está afirmación está totalmente alejada de la realidad, pues como se puede colegir de la simple lectura del análisis de la tabla que consta en el párrafo precedente,  las madres aportamos en la manutención no solo con el cuidado sino con recursos efectivos, pues con $35, $50 o $100  no vive un niño en este país.

Otras cifras alarmantes que también se relacionan con los temas que estamos tratando:  de acuerdo al análisis de resultados de la Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres realizado en noviembre de 2011,  379.098 mujeres de 15 años o más, declaran haber sido víctimas de violación.  Los datos sobre los responsables de la violación sexual, muestran que  ocurre, principalmente, en el ámbito familiar. En el Ecuador 3.684 niñas de entre 12 y 14 años, fueron víctimas de violencia sexual y muchas de ellas se quedaron embarazadas.  Estas mujeres y niñas, como resultado de violencia sexual, se ven obligadas a cambiar su proyecto de vida y dedicarse a trabajar para mantener a sus hijos o hijas que engendraron  producto de la violación.  La mayoría de ellas nunca tendrá la posibilidad de seguir un juicio de alimentos, tomando en cuenta  además, que en la mayor parte de casos, los perpetradores sexuales son parte de su entorno familiar.  Esta es una realidad que no se debe  ni se puede ocultar y que no está relacionada a credos religiosos ni a sesgos ideológicos, sino que se trata de algo tan simple y tan llano y que debería cobijar a todos los seres humanos:  sus derechos.

Por lo señalado, es necesario tratar el tema libre de prejuicios o apasionamientos, poniendo en primer lugar el interés superior de niños, niñas y adolescentes.  Si existen reformas,  no pueden ser regresivas, por lo que no pueden significar disminuir el monto de alimentación y deben ser vistas  desde la corresponsabilidad de padres, madres y  Estado.

Aclaración al 21 de julio del 2017:

La Corte Constitucional resolvió modificar y declarar inconstitucional el primer inciso del artículo 137 del Código Orgánico General de Procesos (COGEP). La Corte dispuso reemplazar de forma inmediata la disposición sobre el apremio personal (hasta que la Asamblea Nacional regule el asunto definitivamente). La sentencia dispone que antes de tomar cualquier decisión se deberá llamar a una audiencia para que el juez o jueza resuelva sobre la medida que se va a cumplir por parte del alimentante o deudor. Pero esto se aplica únicamente si se comprueba que la falta de pago obedece a que el alimentante no cuenta con una actividad laboral o económica, es una persona con discapacidad o sufre una enfermedad catastrófica. En esos casos, el juez dispondrá de las siguientes medidas: la celebración de un compromiso de pago para cancelar lo adeudado, el apremio parcial (prisión en horario nocturno) o el uso de un dispositivo de vigilancia electrónica durante 30 días.

Otras fuentes http://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador-madre-negocios-mama-mujer.html.  Encuesta de Condiciones de Vida marzo 2015 ;Censo 2010; Encuesta Nacional de Relaciones Familiares y Violencia de Género contra  las mujeres 2011 del INEC

[1] Código de la Niñez y Adolescencia. CAPITULO I Derecho de alimentos. Artículo 2

[2]  http://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/Infografias/mujer-info001.pdf

[3] http://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/EMPLEO/2016/Marzo-2016/Presentacion%20Empleo_0316.pdf

[4] http://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/EMPLEO/2016/Marzo-2016/Presentacion%20Empleo_0316.pdf

[5] http://www.eluniverso.com/noticias/2017/05/07/nota/6170518/315-pensiones-son-menores-100

El dibujo que acompaña este análisis apareció originalmente en https://revistadetournement.wordpress.com/2013/04/24/pintura-purepecha-contemporanea-hecha-por-ninos/

REFORMA MISÓGINA

Por: @NguyenGuerrero

Al igual que muchos ecuatorianos y ecuatorianas siento un profundo alivio al saber que Rafael Correa ya no estará todo los sábados destilando odio desde sus acostumbrados “enlaces ciudadanos” y no es que crea que con Lenin Moreno como presidente las cosas cambiarán en este país. Para nada, pero está claro que Correa ha generado una corriente de división jamás vista y lo que es más grave que sus discursos cargados de resentimiento y megalomanía llegaron a convertirse en normas y políticas públicas y su visión autoritaria e intolerante del ejercicio del poder en una justicia que persigue a sus opositores.

Correa está de retirada, se va, pero no sin antes asestar otro golpe, en lo que a materia de derechos de las mujeres se refiere. No le bastaron los insultos que sábado a sábado repetía: “gorditas horrorosas”, “malcriadas”, “coloraditas”. Sus comentarios lascivos hacia las mujeres que asistían a las sabatinas, afirmar que la participación de la mujer en espacios políticos no ayudó a la democracia, pero si a mejorar la farra, haber impedido que se legisle a favor de la despenalización del aborto en casos de violación, imponer un plan familia oscurantista. Ahora se ha empeñado en presentar una reforma al Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia, que lejos de buscar el interés superior del niño, o mejor dicho, bajo esta excusa cuestiona a las madres, quienes ya tienen bastante con batallar día a día con un sistema judicial carente de perspectiva de género.

La reforma que plantea el presidente de la República no está siendo analizada desde la realidad y así no se puede legislar. En el Ecuador el promedio de pensión alimenticia que recibe el progenitor a cargo de la tenencia de los menores, se encuentra en alrededor de los $100 y $140 y con ello se cubren rubros como educación, salud, alimentación, vivienda y recreación. Es de estos escuálidos valores de los que se pretende se “rindan cuentas”, bajo el supuesto de que son utilizados para “otros fines”.

Una mayor participación de los padres en la crianza de los hijos es sumamente necesaria. El problema radica en utilizar este discurso como pretexto para “revisar” la tabla de pensiones alimenticias (lo que significaría una regresión en materia de derechos, prohibida por la Constitución) y ejercer control de los “gastos” que realizan los progenitores que se encuentran al cuidados de sus hijos, en un país en donde la canasta básica bordea los 700 dólares.

Veamos un ejemplo sencillo: el valor mínimo que el alimentante tiene que pasar por un hijo o hija en el primer nivel de la tabla de pensiones alimenticias es de $105,45. Si tiene dos hijos será de $148,77, pero si los hijos son en madres diferentes este valor se divide para dos, lo cual quiere decir que la madre deberá mantener a su hijo con $74,45 y si los hijos son de tres madres diferentes, cada uno recibirá $65,22. Esto se dividiría así: para alimentación 2 dólares diarios y lo que sobra esto es 5,22 para salud, educación, vestuario, esparcimiento.

Los roles tradicionales de madre “cuidadora” y padre “proveedor”, deben ser superados; se requiere trabajar en el ámbito educativo, normativo y de políticas públicas, buscando avanzar en materia de derechos, poniendo al centro del debate el interés superior de niños, niñas y adolescentes, pero no bajo la ya acostumbrada “metodología” del saliente presidente de la República, que consiste en generar un falso enemigo a quien combatir, a quien se lo desdibuja ante la opinión pública, para ganar una falsa razón y que en este caso serían: las madres extorsionadoras que hacen negocio con los hijos.

Nada más alejado de la realidad.

NOS PASAMOS DE INGENUOS

El presidente de la República, Rafael Correa, una vez más hizo gala de su infinito cinismo y de su moral retorcida, esta vez para defender a un ex funcionario de su régimen, Alecksey Mosquera, quien se desempeñó entre 2007 y 2009 como ministro de Electricidad y quien supuestamente recibió, nada más y nada menos, que un millón de dólares de la empresa Odebrecht. https://www.youtube.com/watch?v=m1Ay2yKkkVI

Rafael Correa, en sus ya conocidas facetas de juez y fiscal, analizó el caso, concluyó que no hay delito, tal vez si acaso un “acuerdo entre privados” y absolvió a Mosquera. Así, tal cual ha venido funcionando la justicia en nuestro país, la palabra del presidente ha bastado para condenar a luchadores sociales y populares, a defensores de la naturaleza, a líderes indígenas, etc. o para ratificar el estado de “inocencia” de cualquier funcionario que haya sido involucrado en actos de corrupción de su Gobierno, excepto, claro, cuando ciertos casos se les han escapado de las manos y no les ha quedado más que aparentar que investigan y sancionan, pero advirtiendo con anticipación a ciertos amigos para que abandonen el país, antes de que se inicien los procesos judiciales en su contra. (Caso Capaya/PanamaPapers; Pedro Delgado/Gastón Duzac; entre otros).

No es la primera vez que Rafael Correa intenta tapar la podredumbre de su régimen con argumentos fatuos, ya sucedió con Pareja Yanuzzelli cuando señaló que había sido un hombre honesto “que sucumbió ante las empresas corruptoras”; o cuando dijo que su primo Pedro Delgado era el adalid de la lucha contra los banqueros corruptos y que por eso lo perseguían, para luego dejarlo ir al “matrimonio de su hijo” sin fecha de retorno y habiendo reconocido que cometió un delito. La realidad es que todo este círculo de corrupción que quedó en evidencia a través de la investigación de una red de periodistas a nivel mundial (ICISJ) -en el caso de los Panamá Papers y el escándalo internacional de Odebrecht-, respondía y responde a una sola cabeza: Rafael Correa, ni siquiera a Jorge Glas. Por ello es que busca de forma desesperada minimizar estos sucesos que se han convertido en los más emblemáticos (existen muchos más): compra tiempo, mueve todas sus fichas -fiscal general, contralor, jueces, etc., todo para amainar el golpe y llegar al final de su mandato sin que se lo vincule directamente.

Falta muy poco y él lo sabe. Para cuando la lista de Odebrecht se haga pública él muy probablemente ya no se encuentre en el país y ya nos advirtió que “hay gente mala que buscará vincularlo”.

Si los ecuatorianos aún nos creemos el cuento de que todos esos recursos desviados hacia la corrupción no son coimas, que no afectan el patrimonio del Estado, ni implican sobreprecios en las obras, no nos quitan el pan de la mesa y, sobre todo, que la cabeza del régimen es un angelito que nada tuvo que ver en todo esto, es que necesitamos un remezón muy grande, porque nos pasamos de ingenuos.

¡SOLIDARIDAD URGENTE!

Por Annabell Guerrero

Los miembros de la Comisión Anticorrupción, organismo conformado para contrarrestar la escasa o nula fiscalización de los actos del poder público en el país, presentaron, en febrero de 2016, una denuncia ante la Fiscalía por un presunto sobreprecio en el avalúo del terreno para la Refinería del Pacífico.

Como de costumbre, el señor fiscal general del Estado, Galo Chiriboga, solicitó el archivo de la causa por “falta de pruebas” y luego la Corte Nacional de Justicia declaró la denuncia como temeraria y maliciosa, allanando el camino para criminalizar, perseguir y acallar a quienes se atreven a denunciar la corrupción en el país.

Para completar el engranaje de impunidad, el funcionario encargado de demandar por “calumnias” a nueve miembros de la Comisión Anticorrupción es nada más y nada menos que el contralor general del Estado, Carlos Pólit, quien constituye una pieza clave en el esquema de corrupción de este régimen y es que precisamente Pólit ha sido acusado por el ex ministro de Hidrocarburos, Carlos Pareja Yannuzzelli, de haber recibido un maletín con dinero, fruto de las “coimas” en los contratos para la ampliación de Refinería Estatal del Esmeraldas. Es un funcionario sin calidad moral, que ha permitido durante los 10 años que está al frente de la Contraloría que un grupo privilegiado de funcionarios públicos se conviertan en los nuevos ricos del país.  https://www.youtube.com/watch?v=FRTYsGJKYbQ

¿Por qué Pólit guarda silencio frente a la denuncia de Pareja? ¿Por qué en este caso no sale en defensa de su honra?

A través de este medio hacemos un llamado a la SOLIDARIDAD con los miembros de la Comisión Anticorrupción: Julio César Trujillo, Simón Espinosa Cordero, Isabel Robalino Bolle, Jorge Rodríguez Torres, María Arboleda, Bayron Celi, Ramiro Román, Fernando Vega y Germán Rodas. No podemos permitir que ciudadanos honestos sean encarcelados por decir la verdad, por enfrentar al poder, mientras a quienes han abusado de recursos públicos los proteja un manto de impunidad.

LAS DECLARACIONES JURAMENTADAS QUE SE LE OLVIDARON AL SEÑOR VIDRIO

Por Annabell Guerrero

El señor Jorge Glas, candidato a la Vicepresidencia de la República, en medio de un show mediático, de paso por la ciudad de Portoviejo, dejó a todo el país perplejo y en su afán de que los votantes crean en su inocencia respecto de las graves denuncias de corrupción que pesan en su contra, llevó  la corrupción a nivel de escritura pública y para ello acudió a la Notaría de un pariente cercano a “declarar” que no tiene nada que ver con el caso Caminosca. Este caso está siendo sustanciado en un Centro de Arbitraje Internacional y  es muy seguro que esta inocente declaración le estalle en sus propias manos en un tiempo no muy lejano.

Ya que el señor Glas no tiene ningún empacho en juramentar su inocencia sobre su oscura implicación en el caso Caminosca, hay que recordarle otros temas que también deberían ser juramentados por él ante Notario Público:

SEÑOR NOTARIO:

En el Registro de Escrituras Públicas a su cargo sírvase incluir una al tenor de las siguientes cláusulas:

PRIMERA.- COMPARECIENTE.- Comparece a rendir la presente declaración juramentada el Vicepresidente de la República del Ecuador, señor JORGE GLAS ESPINEL, alias Vidrio, como reza en un documento desclasificado que lo involucra en un caso de corrupción denominado Caminosca.  El señor Glas es responsable vía Decreto Ejecutivo del manejo de las áreas estratégicas, y además es el jefe de Carlos Pareja Yannuzzelli y Alex Bravo, “nada se hacia si Glas no lo disponía

SEGUNDA.- DECLARACIÓN JURAMENTADA.-

2.1  Jamás copié el marco teórico de mi tesis del Rincón del Vago, me gradué por mis capacidades y méritos. Tampoco utilicé mi poder para que las autoridades de la Escuela Politécnica del Litoral mantengan silencio respecto de mi trabajo de “investigación” que debió  ser retirado del repositorio, al menos.  Así lo afirma Sergio Flores, rector de dicho centro de estudios, El rector de la Espol avala la tesis de grado de Jorge Glas Espinel, pese a que hay varios informes que dicen lo contrario Informe señala inconsistencias en tesis de Jorge Glas

2.2  Que jamás interferí utilizando jueces y fiscales para proteger y encubrir a mi padre, Jorge Glas Viejó, acusado y sentenciado por abuso sexual a una menor de edad y que estando prófugo en Paraguay fue devuelto al Ecuador, no por diligencia de las autoridades, sino porque fue expulsado de dicho país Paraguay expulsa a Glas Viejó

2.3  Que si mi nombre llega a estar vinculado a a lista del Caso ODEBRECHT, todo fue culpa de esa empresa y de Marcelo Odebrecht  que me obligó a recibir los sobornos.

TERCERA.- CUANTÍA.-

La cuantía por su naturaleza es indeterminada porque si tomamos en cuenta sobornos, maletines, off shores, y un largo etcétera,  la afectación al patrimonio de todos los ecuatorianos es incalculable.

Hasta ahí la minuta, señor Notario, usted sabrá incluir las demás cláusulas de estilo que sean necesarias para la perfecta validez del presente instrumento.”

¿ES CAUPOLICÁN OCHOA EL NUEVO TORAL ZALAMEA?

Por @NguyenGuerrero

Las similitudes saltan a la vista.  Tanto Toral Zalamea como Caupolicán Ochoa reúnen las características de esos personajes encargados de hacer el trabajo “sucio”, de defender lo indefendible, los que sin una pizca de moral o ética y mucho menos remordimiento, se ponen al frente de casos que a todas luces o bajo la tutela de una justicia independiente jamás recibirían una sentencia favorable y que además han actuado en momentos históricos parecidos en cuanto a la presencia de líderes totalitarios, que concentran los poderes del Estado y bajo cuyos regímenes se han violado derechos humanos.

De algo no cabe duda:  con la sola firma de Caupolicán Ochoa como abogado patrocinador dentro de cualquier causa, se genera presión ante los operadores de justicia, ¿Por qué? Pues porque ha sido el abogado del Presidente de la República en casos que, claro está, los ha ganado.  También es un secreto a voces que desde las computadoras de su estudio jurídico se han elaborado varias sentencias en la que los jueces simplemente han sido meros espectadores.  En síntesis, detrás de Caupolicán Ochoa está todo el poder del Estado, que incluye la capacidad de destituir jueces a través de la figura del error inexcusable.

Sin embargo, ahora se trata de un caso que va más allá de cuidar intereses económicos, cubrir actos de corrupción de funcionarios del régimen o perseguir a periodistas, luchadores sociales u opositores.  Hoy, este tenebroso abogado patrocina a un ciudadano, profesor de educación física de una institución educativa de Quito, que fue condenado a 22 años de prisión por abuso sexual a un menor de edad y quien apeló a su sentencia y “consiguió” que nada más y nada menos, el costoso estudio jurídico del abogado Caupolicán Ochoa lo auspicie.  Por ello, una de las preguntas que se hacen familiares y amigos de la víctima es: ¿Quién le paga a Caupolicán Ochoa?

La audiencia que debía realizarse hoy por este caso, no pudo llevarse a cabo por un asunto administrativo que impidió la integración de sala de la Corte Provincial.

Un grupo de personas que se apostaron en los bajos del edificio de la Corte Provincial de Justicia, exigiendo justicia para la víctima, expresaron con diferentes consignas su malestar por la presión que se trata de ejercer en contra de los jueces con  la participación del abogado del Presidente de la República en este caso y también rechazaron la complicidad y encubrimiento por parte de las autoridades de la institución educativa  en donde se suscitaron los lamentables hechos que han marcado la vida de este niño, su familia y allegados.

Nunca fue más urgente alcanzar una justicia independiente, ahora no solo está en juego la democracia o el equilibrio de poderes, esto es algo mucho más importante.  Es la vida y la integridad de nuestros hijos la que está en riesgo!

La fotografía que acompaña esta nota fue tomada del portal Mil Hojas

CARTA ABIERTA A LOS CANDIDATOS Y CANDIDATAS PRESIDENCIALES DEL ECUADOR

Por Angélica Porras, miembro del Directorio de Colegio de Abogados de Pichincha e Integrante de Observatorio de Género y Diversidad del mismo Colegio

El sábado 26 de noviembre, en varias ciudades del país se desarrolló, la marcha VIVAS NOS QUEREMOS, NI UNA MENOS, en Quito, empezó a las 16h00, con asistencia masiva, alrededor de 5000 personas, la mayoría mujeres se dieron cita en El Arbolito para expresar su preocupación por la violencia de género en su contra y exigir del estado y la sociedad una respuesta inmediata para frenar los abusos de las que somos víctimas.

Resulta interesante rememorar las imágenes de esta marcha, a diferencias de otras que involucran a otros actores sociales.  La marcha Ni Una Menos contó con la presencia mayoritaria de mujeres, de todas las edades, niñas, jóvenes, adultas y de la tercera edad, todas compartieron sus angustias y su decisión de hacerse escuchar. La pluralidad y la diferencia fueron la principal forma de manifestación.

Estábamos allí para expresar un ¡Basta Ya! Contra la discriminación, la violencia y los asesinatos en contra de las mujeres, y, sobre todo para expresar nuestra sororidad con nuestras hermanas asesinadas y con sus familiares y exigir del gobierno una respuesta contundente, que abandone la exclusiva respuesta judicial que reduce la vida de las personas a un entramado formal del que casi siempre las familias resultan desgastadas y tristes, y no genera mayores cambios a nivel de las estructuras culturales que reproducen el machismo, la violencia y el androcentrismo.

Es por demás increíble que ninguno de los candidatos y candidatas presidenciales, o a asambleístas, a ocho días ya de la marcha, se haya pronunciado sobre el tema, ya que fue una acción multitudinaria, que algunos de ellos ni siquiera podrían soñar repetirla, sin embargo ni una palabra, silencio total.

Muchos años llevamos presenciando el horror de muertes violentas en contra de mujeres, perpetradas por los más cercanos, con el silencio cómplice de muchos, de la sociedad y del estado. No se trata de casos aislados, las estadísticas indican que cada semana mueren al menos cuatro mujeres por acciones violentas en el país, tampoco nos enfrentamos a locos o sicópatas sino a personas, parafraseando a Hanna Arendt “terrible y terroríficamente normales”, novios, ex parejas, esposos, enamorados.

Frente a esto, la resistencia, el compromiso individual de hombres y mujeres por una vida sin violencia y, la movilización de nosotras mismas y de quiénes son solidarios se constituye un imperativo ético.

Exigimos que este tema se incluya en los programas de acción de quienes pretenden acceder al gobierno, a riesgo de una vez más dejar de lado las aspiraciones y demandas de al menos la mitad de la población: las mujeres.  De no hacerlo se seguirá debilitando la democracia por la falta de conexión entre las demandas sociales y las respuestas de las instituciones políticas, los partidos políticos y los políticos.

#VivasNosQueremos

Una colaboración de María Belén Moncayo/MALCRIADA TOTAL PRODUCCIONES

Yo soy Lucía, Lucha con cariño. Les voy a contar la historia de mi vida. Nací en el Ecuador hace 25 años. Mi madre no estuvo feliz con mi nacimiento y le doy la razón, no porque carezca de autoestima; sino porque llegó al embarazo por producto de una violación. Ella -que también se llamaba Lucha- asistía a sus cortos 13 años de edad a una escuela rural en un pueblo de la Costa, un día uno de los profesores abusó sexualmente de ella. Cuando se descubrió su estado de gravidez, mi tía la llevó a uno de esos lugares clandestinos para que aborte; al verla casi moribunda, la sacó y la llevó a un hospital público donde corrió una suerte peor aún: uno de los médicos llamó a la Policía y detuvieron a mi tía y a mi madre, pese a su agónico estado de salud. Meses más tarde nací en un centro de detención para jóvenes, donde estuvo mi mamá retenida casi un año. A pesar de que los movimientos feministas hicieron grandes esfuerzos por liberarla del encierro cruel, no pudieron hacerlo antes, debido a que familiares del violador, se dieron modos de poner en la mochila de mi mamá un paquete con droga; acusándola así de traficante, de una sustancia que a sus 13 años incluso desconocía. Este episodio fue orquestado además con la ayuda de movimientos mal llamados pro-vida y bien llamados anti-derechos; en su intento por sentar un precedente, dado el alto índice de adolescentes que -al igual que mi mami- son violadas y embarazadas, por cientos, todos los días en el Ecuador.

A mis 8 años de edad, mi mamá murió allá en mi pueblo. Mi padrastro le pagaba tanto, que ella -para abstraerse de tanto dolor- se volvió alcohólica. Un día tomó la botella equivocada y en vez de guaro bebió un disolvente de la carpintería de mi tío; y así terminó sus días mi viejita. Mi tía me trajo a Quito, a trabajar en la casa de una señora. Ahora, años más tarde es como una madre para mí. Se llama Rosa y nunca me hizo trabajar, ella no tenía hijos y era soltera; me dijo que los niños no deben trabajar. Me matriculó en la escuela y me llevaba a las luchas en las calles, con un pañuelo violeta en el cuello. Me decía siempre antes de salir: “Nosotras no nos rendimos, porque somos mujeres”. Fue ahí que conocí por primera vez a mi mejor amiga la Luna Camila, a quien su mamá y su abuelita; quienes también eran feministas, le llevaban siempre.

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Cuando estaba en 9no de Básica, pasó algo muy triste. Una niña de 10mo apareció muerta en un corredor del colegio. Todavía me acuerdo de esa chica, porque en todos los eventos del cole tocaba el violín con mucho talento. Rosa, mi madre adoptiva, se sumó a la lucha de su mamá; para exigir que el Estado, la Policía Nacional y el colegio le den una respuesta satisfactoria. Mi ma y sus amigas estaban súper enojadas y con la Luna ayudábamos a hacer carteles, porque decían que la niña se había suicidado y que era porque la mamá era despreocupada…Y nada que ver. No era así.

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